Morirás un día

muriendo fuego

 

Y la noche terrible se te entrará en los huesos

Acaso en nuestras horas de amor lo presentiste

En tu morada oscura, la canción de mis besos

pondrá un temblor de almohada sobre la tierra triste.

 

Mi espíritu a tu lado velará sin descanso,

disipando las nieblas oscuras de la muerte.

Sentirá que la vida se va como un remanso,

Y frente a los misterios, se creerá más fuerte.

 

Tú no estarás inerte.

Te abriré mi memoria.

y olvidaré, a tu lado que tengo que vivir,

y junto a tus despojos, apuraré la gloria

de vivir como un muerto, mirándote dormir...

 

Romeo Murga